¿Está bien dar mi tiempo en vez de mi dinero?

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¿Está bien dar mi tiempo en vez de mi dinero?
Por: Chris Brown de Stewardship Team

¡Si usted ha considerado siempre el dar de su tiempo en lugar de su diezmo, usted no es el único que lo ha pensado!

Pero ¿qué dice Dios en la BIBLIA?

Veamos un ejemplo: Usted asiste a la iglesia, lee la Biblia, e intenta lo mejor para seguir a Jesús; incluso diezmas y ofrendas regularmente. Pero cada día se aprieta más la cosa: las deudas hacen que el dinero desaparezca, o estas en una temporada bien difícil en el trabajo y el dinero no llega como antes.

Así que, la fe comienza a tambalear y empiezas a preguntarte si el diezmo (el principio de dar el 10% del bruto de tus ingresos mensuales a tu iglesia) es realmente necesario.

Entonces, en tu humanidad comienzas a repasar que, aunque tienes temor por el asunto del dinero, sí tienes algún tiempo que podrías dar a la Iglesia, y con eso resuelves y tienes paz mental para cumplir con lo pactado con Dios.

PERO ¿Estaría bien reemplazar el diezmo con el servicio o el tiempo en su iglesia? Es una gran pregunta, pero en realidad es una pregunta equivocada, o mal formulada.

La pregunta detrás de la pregunta

 La pregunta correcta es: ¿Puedo dar de mi tiempo además de mis diezmos? !Sí, y usted debe hacerlo! Dar de su tiempo en la Iglesia es una gran manera de honrar a Dios y mostrar su amor a los demás que son bendecidos por su Iglesia. Pero no puedes dar o sustituir tu tiempo en lugar de dar tu diezmo.

Profundizando responsablemente en la Biblia, vemos que la misma no ofrece alternativas o sustitutos para el diezmo, lo que significa que nuestro tiempo no es un buen sustituto. Lo que la Biblia alienta es hacer ambas cosas, especialmente si usted no tiene dinero para una ofrenda, luego de haber cumplido con su diezmo.

El tiempo no se diezma, el tiempo se brinda de corazón por amor a la obra de Dios.

El diezmo es realmente una base inicial de lo que usted dará en cada mes, a la obra de Dios, y esto incluye el tiempo brindado. Realmente la Biblia nos anima a dar generosamente mucho más allá del diezmo; incluso en algunos pasajes, si lo tomamos literal, nos exhorta a darlo TODO.

Pero eso no es posible para mucha gente cuando se están ahogando en deudas o pasando por una temporada financiera difícil.

En esos casos (y en cualquier momento, pues en todo tiempo hay que servir) dar de su tiempo es de bendición, pero al final del día, servir no sustituye al diezmo.

El diezmo es una manera de entregar y rendir tu corazón a Dios porque te estás recordando a ti mismo que tu seguridad está solamente en Cristo. Es un acto de madurez espiritual porque requiere FE.

Dos diferentes formas de adoración

El diezmo es una forma de entrega total en adoración, porque muestra a Dios que usted confía y se sustenta en Él, no en el propio dinero su “seguridad” para sustentarte.

Mateo 6:24 nos recuerda que no podemos adorar a Dios y al dinero al mismo tiempo: “Nadie puede servir a dos amos, ya que odiará a uno y amará al otro, o se dedicará al uno y despreciará al otro. No puedes servir (amar) a Dios y al dinero”.

Por otro lado, cuando sirves también adoras a Dios como parte de la buena mayordomía al administrar tu tiempo y tus talentos para Él. En Mateo 25:40 nos dice que lo que hacemos para servir a otros necesitados, lo hacemos para Él. Servir es una forma impresionante de generosidad.

Así que sí, Él quiere que usted le adore mientras usted sirve y da de su tiempo. Pero Dios también quiere que pongas tu fe sin reservas en Él, en vez de confiar en el dinero. Y más aún cuando Él te dio la VIDA, te da el 100% de las bendiciones, que incluye la salud y las fuerzas para producir, mientras nos pide que le devolvamos sólo el 10% de esas bendiciones para bendecir su obra en la tierra, que a la larga te bendice… En otras palabras, diezmas para bendecirte de nuevo, y de nuevo, y de nuevo.

Aclarando, el diezmo no es un asunto de salvación, y Dios no va a condenarte si no lo haces. El diezmo es un asunto de confiar en Dios, lo que te traerá bendiciones y beneficios adicionales en FE.

Nuevamente, Dios no necesita tu dinero (que realmente es de ÉL, porque te permite vivir y producir)… HELLO! Él es TODOPODEROSO, pero Él quiere tu corazón y la intención genuina de tu adoración. el diezmo es una manera de entregar tu corazón a Dios porque te estás recordando que tu seguridad está en Cristo. No puedes experimentar eso si detienes el principio de obediencia través del Diezmo.

PERO ¿Qué hacer si siento que el diezmo es una carga, en vez de un principio?

 Entonces, ¿qué haces si las finanzas están apretadas y estás tentado a no diezmar? Antes de entrar de lleno a la respuesta, debes repasar tu historia. Repase la manera en que usted manejaba sus finanzas en el pasado o antes de Cristo. ¿Tiene una idea de todo el dinero perdías en los asuntos vanos del mundo? O repase las malas decisiones financieras, que por falta de entendimiento cometió. Todo eso incide en su realidad hoy, y en eso Dios no tuvo nada que ver.

Al diezmo ser un principio, debemos tener FE. Y mientras obedecemos y le dejamos el resultado a Dios, busquemos nuevas maneras de aumentar los ingresos, disminuyamos gastos triviales, evaluando qué es lujo y qué es realmente una necesidad. Veremos como poco a poco comenzamos a ver las bendiciones y el diezmar no será una carga, sino un principio en función y bendición. Lo que sea que hagamos, ¡PROBEMOS A DIOS!

El Secreto de la Primicia es que, en nuestra administración y mayordomía del dinero, Dios sea primero, luego cubrimos las necesidades habituales, también ahorremos responsablemente y finalmente gastemos en entretenimiento y en lo que no es urgente, en total balance de la vida.

Dar el diezmo (10%) nos ayudará a entender y a confiar en que, al vivir esta vida con el 90% de nuestro dinero, experimentaremos lo que es vivir a la manera de Dios, cosa que es mayor que vivir con el 100% a nuestra manera. ¡La manera de Dios siempre es mejor!

Lucas 16:10-15 (NVI) nos dice que Dios honra la elección de vivir a su manera y no a la de los amantes del dinero:

10 »El que es honrado en lo poco también lo será en lo mucho; y el que no es íntegro en lo poco tampoco lo será en lo mucho.
11 Por eso, si ustedes no han sido honrados en el uso de las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas?
12 Y, si con lo ajeno no han sido honrados, ¿quién les dará a ustedes lo que les pertenece?
13 »Ningún sirviente puede servir a dos patrones. Menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a la vez a Dios y a las riquezas».
14 Oían todo esto los fariseos, a quienes les encantaba el dinero, y se burlaban de Jesús.
15 Él les dijo: «Ustedes se hacen los buenos ante la gente, pero Dios conoce sus corazones. Dense cuenta de que aquello que la gente tiene en gran estima es detestable delante de Dios.

Dios quiere que tengamos la oportunidad de experimentar la verdad de sus promesas, directamente con ÉL, y de darnos la oportunidad de mostrarnos sus bendiciones, por cuanto le hemos honrado. Él quiere que crezcamos en relación intima y profunda con Él, más de lo que imaginamos. ¡Todo eso puede suceder a través de la obediencia y a través del diezmo!

– Edición y adaptación para CCGG

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